José Antonio Santos

Yamaha, que cuenta con una red de talleres y centros de artistas de todo el mundo, trabaja con músicos de gran envergadura para dar apoyo a sus interpretaciones, así como para diseñar instrumentos musicales y desarrollar nuevas ideas que ayuden a todos los músicos. Los artistas Yamaha comparten con nosotros su pasión por inspirar a la próxima generación de músicos y la convicción de que todo el mundo debería recibir motivación para desarrollar su talento, conectar con los demás y narrar su propia historia a través de la música.

Te presentamos al artista Yamaha José Antonio Santos


¿Qué te aporta tu instrumento para tu trabajo diario?

Mi saxofón es el medio transmisor de mis emociones, el eje principal de mi trabajo.

¿Qué características destacarías de tu instrumento?

Para mí lo más importante es la fiabilidad, el saber que el instrumento siempre está al 100%, pero también ergonomía, flexibilidad, afinación, todo funciona al 100%. Bajo mi punto de vista simplemente perfecto.

¿Cuándo comenzó tu relación con Yamaha?

Mi relación con YAMAHA, comenzó a principios de 2006, casi el 50% de mi vida profesional y gracias a Yamaha, tuve la suerte de encontrarme con unos instrumentos de excelencia.

¿Quién ha sido el músico que más ha influido en tu carrera musical? ¿Sigues aplicando alguno de sus consejos?

Tendría varios para nombrar, como pedagogos, en primer lugar mi padre, saxofonista también y el que me inculcó la disciplina del trabajo. Posteriormente mi primer profesor en el conservatorio, posteriormente Francisco Pérez Aranda y como puntos de excelencia tanto como pedagogos y concertistas Manuel Miján y Jean Marie Londeix, Estos dos últimos fueron decisivos en mi formación y son puntos de referencia para el trato con mis alumnos. Evidentemente me considero un transmisor de sus sabidurías.

¿Qué consejo le darías a un músico que está comenzado su carrera?

Tenacidad, esfuerzo, constancia, perseverancia, son la clave del éxito y todo ese sacrificio nos reportará un enorme bienestar porque pasaremos nuestra vida sin trabajar, solo disfrutando del placer de hacer música